Para El bosque habitado desde el utópico palomar habitado #LechuzaComúnRadio3 #SalvemosLosPalomares

Hace unos años, nos enteramos que se vendía un viejo palomar en Santas Martas (León), decidimos comprarlo, lo curioso del caso es que el palomar era de un dueño y la finca de otro, tuvimos que ponerlos de acuerdo y compramos la finca y el palomar, ese otoño e invierno fueron muy lluviosos, cuando firmamos la compra-venta, justo la noche antes, se cayó una pared y parte del tejado. El notario de Mansilla de las Mulas, un tipo serio y con plante de notario, se reía a carcajadas y nos dijo todo serio, “pero ¿qué habéis comprado Miguel e Irma?”. En efecto compramos una ruina, pero una ruina que conseguimos restaurar.
Antes de comprar el palomar utópico de Santas Martas, ya había un nido de cigüeña en el tejado, todos los años nos visitan, incluso el año que restauramos el palomar puso 5 huevos, ese año la cigüeña se volvió loca o quizás fue un modo de darnos las gracias para que el palomar siguiese en pie unos cuantos años más.
Cuando levantamos una de las paredes caídas y parte de la otra,  construimos dos nidos para los cernícalos primillas, dejando una apertura exterior para que entren, los nidos al estar incrustados dentro de la pared, los cernícalos nunca tienen acceso al interior del palomar, en la actualidad anidan dos parejas de cernícalos.
A parte de las cigüeñas y los cernícalos el palomar está lleno de palomas, al alimentar todo el año a las palomas, los roedores deciden ir a comer gratis a nuestro palomar y tenemos un serio problema con ellos, ya que tienen el palomar minado de túneles, estuvimos mirando todas las posibilidades para ver como podíamos terminar con este problema, hasta que un día por arte de magia apareció la lechuza, ella es quien pone en orden a los roedores, entra y se queda  una temporada, justo hasta que termina con ellos, vuelve de vez en cuando, de hecho algunas lechuzas anidan en los palomares, la nuestra de momento no lo ha hecho.
Es curioso, mucha gente piensa que la lechuza es el enemigo número uno de los palomares, porque creen que se comen a los pichones. En  España hasta hace poco entre leyendas y creencias, se creía que las lechuzas se bebían el aceite de las lámparas de las iglesias, dejando a los santos a oscuras y en realidad los que dejaban a oscuras a los santos, eran los sacristanes.
Como podéis ver, tenemos un palomar muy utópico y con bastante vida y biodiversidad. 

La Voz del Bosque Habitado de Radio3 - Juan Carlos Ruíz
María José Parejo Blanco y Juan Carlos Ruíz leyendo el texto de este post para el programa de El bosque habitado de Radio3
 ¡Arriba las alas, los palomares y la utopía!
La de los huevos soy yo, 
dijo la cigüeña de nuestro palomar utópico

Irma Basarte10 desde La utopía del día a día para El Bosque Habitado (25/2/2018) a partir del minuto 42:55 puedes escuchar este relato por La Voz del Bosque Juan Carlos Ruíz, gracias por creer en utopías.

 Pincha aquí para escuchar el podcast del programa
 
Podcast DAMA DE LA NOCHE. La lechuza común
Con Arantza Leal Nebot. De SEO/BirdLife
#LechuzaComúnRadio3

Bienvenid@s a un bosque habitado… o deshabitado. Sí, porque ornitólog@s, naturalistas y amantes de las aves echamos de menos muchos cantos y vuelos que antaño formaban parte de nuestro entorno más familiar y que hoy o han desaparecido o están en peligro de desaparecer.
Las aves nos anuncian su con su presencia y sus ausencias, mejor quizá que ningún otro bioindicador, el devenir de los tiempos.

Elcambio climático y la magnitud de las transformaciones que estamos introduciendo en nuestro entorno más inmediato, y a escala planetaria, está generando procesos perjudiciales en la agricultura y los usos humanos que provocan la desaparición de algunas especies. O en serio declive. Como Tyto alba. La lechuza común. Gran personaje inspirador de cuentos y leyendas, algunas que no le favorecían en absoluto, pero cargadas de misterio y protagonistas de narraciones rurales ancestrales.
La lechuza común. Ave del Año de SEO/BirdLife. La lechuza, a la que seguramente no hayas visto nunca o muy poco. Blanca, alba, tan grande como un periódico, la más silenciosa, con ara de corazón que, en realidad, es una gran oreja parabólica.

Dice Ignacio Abella en “Aves familiares”, editado por Libros del Jata (www.librosdeljata.com/), que ,en el terreno de lo positivo, hemos pasado en una sola generación del expolio y la guerra abierta a los pájaros, que comenzaba desde nuestra más temprana niñez, a una cultura de sensibilidad y respeto. Gracias a enseñantes y activistas como l@s trabajadores y voluntari@s de SEO/BirdLife. Nos acompaña Arantza Leal Nebot, además Representante de la Comunidad Alada del Bosque, para acercar nuestro imaginario y nuestra realidad a la lechuza común.

Os animamos a montaros en este tren de la evolución hacia la sensibilidad para contrarrestar el tremendo efecto de los sistemas de producción que están propiciando una destrucción de todo el planeta. Y lo hacemos con los textos de Arantza Leal, Raúl de Tapia que es Raúl Alcanduerca, Virginia Escandell, Irma Basarte Diez (de La utopía del día a día), Antonio Machado e Ignacio Abella. Y lo integramos con la banda sonora alada e inspiradora de Izal conectando las voces del Club de la Hojarasca, integrado por Carolina Alba Castro Estévez, Isabel Ruiz Lara, Julio Valverde, Álvaro Soto y la Voz del Bosque, Juan Carlos Ruiz.

Y ahora extiende tus grandes alas silenciosas de blanco albino, fija tu mirada hacia el horizonte infinito y hunde tus patas y tus raíces en el humus del bosque habitado por la lechuza común, sin duda, territorio conmovido…. ¡Arriba las ramas y las alas!

Pincha aquí para escuchar el podcast.